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La isla de La Graciosa se ha convertido en la octava de las Islas Canarias. Pero además de este honor, el Gobierno de Canarias de mano del ITC junto a ENDESA y CEN solutions está convirtiendo este pequeño territorio en un ejemplo único de energía limpia e inteligente y economía energética autosuficiente.

La Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado declaraba el pasado martes veintiséis de junio, con unanimidad, a la isla de La Graciosa como la octava de las Islas Canarias. Pero además de este reconocimiento, la isla podría convertirse en la primera de Canarias en ser completamente autosuficiente energéticamente. El Hierro ya ha demostrado que se puede iluminar una isla solo con energía renovable, y no es para menos: Canarias es un auténtico referente en el crecimiento inteligente de sus islas para la autosuficiencia y sostenibilidad.

La isla de la energía inteligente

La Comisión General de de Comunidades Autónomas del Senado declaraba el pasado martes veintiséis de junio, con unanimidad, a la isla de La Graciosa como la octava de las Islas Canarias.

La Graciosa es ahora la octava isla de Canarias: sus veintisiete kilómetros cuadrados eran declarados por el Senado como una isla habitada más del archipiélago. Este es un paso más para su existencia completamente independiente. Y cuando decimos completamente, en el sentido energético, tiene mucho más sentido. Porque La Graciosa podría convertirse en la primera de las islas con un sistema de energía inteligente.

Actualmente, la isla se conecta a Lanzarote con un cable submarino que ayuda al suministro energético. Sin embargo, el proyecto G.R.A.C.I.O.S.A. (Generación Renovable con Almacenamiento y Consumos Inteligentes para la Operación de redes de distribución con Sistemas de Autoconsumo), que está liderado por Endesa, el Instituto Tecnológico de Canarias, perteneciente a la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias y CEN Solutions, quiere revolucionar el sistema energético de La Graciosa.

Para ello, en la isla se está implantando una microrred que aporte generación distribuida mediante placas fotovoltaicas con unas baterías y ultracondensadores que ayudarán a gestionar las variaciones de energía. A este sistema se le añade un amplio abanico de tecnologías para integrar de manera eficiente la energía fotovoltaica en las redes convencionales.

El objetivo final es convertir a La Graciosa en una isla con un autoabastecimiento estable con energía limpia. Gracias a las comunicaciones PLC, a los automatismos de baja y media tensión, los sistemas de monitorización y control en tiempo real, las aplicaciones de eficiencia energética y la gestión activa de la demanda, la isla podrá convertirse en un referente a nivel estatal y mundial.

Cómo convertir un sistema en autosuficiente

Para ello, en la isla se está implantando una microrred que aporte generación distribuida mediante placas fotovoltaicas con unas baterías y ultracondensadores que ayudarán a gestionar las variaciones de energía.

El proyecto G.R.A.C.I.O.S.A. ha desarrollado tres líneas principales para poder convertir a La Graciosa en este ejemplo energético único en el mundo. La primera de ellas consiste en la implantación de un innovador sistema de almacenamiento híbrido que compense flujos energéticos y tenga capacidad de respuesta dinámica. A esto se le llama SMART STORAGE y sirve para balancear el consumo y generación solar en la isla.

La segunda línea consiste en la gestión de la demanda agregada desarrollando sistemas de control autónomos y sistemas de interacción con el usuario. Conocido como SMART CITIZENS, esto permite administrar de forma más eficiente las necesidades energéticas de cada usuario, invitando a la autogestión.

Por último, el control de la generación distribuida se asienta en la posibilidad de interconectar los sistemas de generación con el sistema de gestión energética global. así como el desarrollo del sistema de control que gobierna la microrred, algo que se conoce como uGRID Manager. Este sistema permite decidir qué necesitamos en cada momento.

El objetivo es que tanto el consumidor como la distribuidora y la empresa compartan un papel activo en la eficiencia del sistema.

Todo esto es muy importante porque la demanda eléctrica se suple de forma exacta, ya que el sistema total, en principio, no puede tener un balance ni positivo ni negativo. Esto es un problema cuando la energía es de origen 100% renovable, ya que en los días nublados, o sin viento, por ejemplo, no podríamos obtener electricidad a partir de sus fuentes naturales.

Por ello, el desarrollo de una batería capaz de almacenar electricidad y, también, capaz de almacenar la energía excedente es tan importante. Por otro lado, la gestión de la microrred es también importantísima, de manera que el sistema completo se encuentre estabilizado en todo momento.

La Graciosa, reserva de la Biosfera y un paraje único para la energía "verde"

Desde 1993, La Graciosa se considera como una Reserva de la Biosfera, debido a La presencia de numerosos espacios naturales de interés, la existencia de un alto nivel de cultura medioambiental en la población insular o la presencia de un extenso catálogo de obra singular adaptada al medio, como la que encontramos en la red de Centros Turísticos.

Por todo ello, y por su inusual situación, esta isla fue elegida en 2015 como protagonista del proyecto G.R.A.C.I.O.S.A., que pretende dotar de una capacidad autosuficiente a sus habitantes. Y es que no hay mejor campo de pruebas para evaluar las posibilidades de una vida basada en la energía 100% verde.

Debido a su población y a su relativa independencia logística, así como al entorno natural que la rodea, La Graciosa se convierte en el lugar perfecto para el proyecto, cuyo objetivo es que tanto el consumidor como la distribuidora y la empresa compartan un papel activo en la eficiencia del sistema.

Así, además de garantizar la fiabilidad del suministro energético a los residentes de la isla, es posible mejorar el uso de la energía ganando eficiencia y reduciendo costes al consumidor. Pero para poder hacerlo posible, primero hay que entender bien el sistema.

Con el desarrollo adecuado, una isla energéticamente inteligente podría reducir las emisiones y la contaminación al mínimo, gracias a la integración de las energías renovables y a la progresiva implantación de la movilidad eléctrica en la isla. De esta manera, el archipiélago Chinijo no solo contemplará a la octava isla de Canarias, sino también a la pionera que demostrará que se puede optar por un mundo más limpio.

 

Más sobre este tema:

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El Senado aprueba declarar a La Graciosa como la octava de las Islas Canarias

 
 
 
 
 

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