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El cambio climático es uno de los temas más complejos y polémicos que existen a día de hoy. ¿Cómo podemos estar tan seguros de que está ocurriendo ahora mismo?

Hablar de cambio climático no es fácil debido, entre otras cosas, a que desconocemos muchos de sus aspectos. ¿Qué consecuencias tendrá? ¿Cuál es el origen? ¿Podemos revertirlo? Todavía no tenemos una respuesta satisfactoria para estas preguntas. Pero si hay algo que sabemos es que estamos sufriendo un calentamiento global. ¿Por qué estamos tan seguros?

¿A qué llamamos cambio climático?

El cambio climático es un cambio masivo de la meteorología y climatología de un sistema, como nuestro planeta

Se denomina cambio climático a la variación de la distribución estadística de los patrones meteorológicos durante un periodo prolongado de tiempo, que puede transcurrir entre décadas y millones de años. En otras palabras, el cambio climático es un cambio masivo de la meteorología y climatología de un sistema, en este caso nuestro planeta Tierra.

Los cambios climáticos se producen de manera natural en los ciclos climáticos. Por ejemplo, nuestro planeta Tierra ha sufrido varias épocas de glaciación en las que los hielos se han extendido por zonas que, a día de hoy, son templadas.

Actualmente estamos viviendo un calentamiento global, lo que quiere decir que nuestro planeta (o sistema climático) está aumentando su temperatura a escala planetaria. Como decíamos esto no es la primera vez que ocurre, por lo que cabe preguntarse ¿por qué nos preocupa tanto?

La preocupación viene dada por su velocidad. Los cambios climáticos sufridos anteriormente se han producido a lo largo de miles o millones de años. Si bien hemos detectado ligeras y posibles variaciones en las temperaturas en el último milenio, los investigadores no han conseguido encontrar un cambio tan brusco como el vivido durante el último siglo.

En apenas 150 años la media anual global ha aumentado más de un grado centígrado. Esto puede parecer minúsculo, pero a escala global puede resultar catastrófico. Uno de los cambios climáticos más impactantes que jamás se haya registrado en nuestro pequeño planeta es el ocurrido en el final del Cretácico.

En aquél entonces, el aumento de temperaturas ocurrió durante miles de años, aunque fue muy brusco en términos geológicos, y la consecuencia, según creemos actualmente, supuso una extinción masiva: la de los dinosaurios.

¿Lo hemos provocado nosotros?

También sabemos que a partir de esta fecha, que comenzó en el siglo XIX, la concentración de gases de efecto invernadero y otros contaminantes se disparó de forma exponencial

No lo sabemos con total seguridad. Lo que sí sabemos es que el aumento de gases de efecto invernaderodióxido de carbono, metano, óxido de nitrógeno y otros provoca que una mayor cantidad de luz se refleje de nuevo hacia la Tierra, conservando mayor cantidad de calor y provocando un calentamiento en su superficie.

A día de hoy existen varios indicadores y evidencias que muestran que, probablemente, este calentamiento global se deba a la acción del ser humano. Un ejemplo concreto lo vemos en la propia gráfica de aumento de temperaturas. Estas comenzaron a elevarse a partir de la Revolución Industrial.

También sabemos que a partir de esta fecha, que comenzó en el siglo XIX, la concentración de gases de efecto invernadero y otros contaminantes se disparó de forma exponencial. Es una coincidencia que a ningún experto se le pasa por alto.

¿Cómo estamos seguros de que estamos viviendo un cambio climático?

Para no quedarnos en lo anecdótico, existen varias evidencias que muestran que realmente estamos viviendo un calentamiento global. La primera y más evidente, como ya hemos dicho, es el aumento de las temperaturas registrado en las últimas décadas. Esto, comparado con los registros estimados en épocas pasadas que se realizan a partir de datos geológicos, nos da una idea bastante clara del aumento.

El segundo es la pérdida de hielo en los polos. Este año, 2018, hemos registrado la mayor pérdida de hielo polar en cuarenta años de mediciones, una cifra que sigue en descenso desde que comenzaran a realizarse los análisis. Esto, además, coincide con el aumento de temperaturas registrado en las estaciones árticas y antárticas.

En tercer lugar, también hemos registrado la mayor concentración de dióxido de carbono atmosférico en 800.000 años. Estos datos, como decíamos, se obtienen a partir de registros geológicos, de donde se puede obtener la concentración de este gas a partir de las rocas.

En cuarto, el nivel del mar, tal y como pronostica el aumento de temperatura y la pérdida de hielo también ha crecido, anegando zonas costeras y tragándose por completo algunos ecosistemas.

En quinto y último lugar, la aparición de eventos extremos se ha incrementado en número e intensidad en los últimos cinco años. Esto, creen los expertos, está asociado al calentamiento global y, además, no va a disminuir sino a aumentar poco a poco a medida que lo hagan las temperaturas.

Qué consecuencias tiene

Como decíamos en un principio, no lo sabemos con seguridad. Por desgracia, prever los efectos de un cambio tan drástico es algo imposible según nuestros conocimientos y técnicas actuales. Los científicos sí que afirman, como comentábamos, que veremos más eventos meteorológicos.

Esto supondrá la pérdida de cosechas por sequías y monzones. También habrá una mayor desertización en zonas con problemas hídricos. Todo esto derivará, creen los economistas que han indagado en el tema, en más guerras y luchas por el control de los recursos.

Para los biólogos está claro que el aumento de un grado, a nivel global, supone la pérdida de una gran cantidad de biodiversidad en aquellos ecosistemas en equilibrio, ya que en ellos existen especies muy sensibles a las temperaturas.

Lo que si podemos hacer es tratar de frenar los agentes que lo intensifican, tratando de reducir las peores consecuencias

Con el deshielo y la subida del nivel del mar se producirá una pérdida de terreno cada vez mayor, destruyendo ecosistemas costeros enteros. Otra de las posibles consecuencias es la dispersión de enfermedades asociadas a zonas tropicales debido a que se amplía el rango de áreas donde pueden sobrevivir los vectores que las transmiten.

¿Y qué hay de las soluciones? Esta también es una cuestión compleja. Hay quien opina que no podemos hacer gran cosa contra el cambio climático además de prepararnos ante él. Lo que sí que podemos hacer es tratar de frenar los agentes que lo intensifican, tratando de reducir las peores consecuencias. Para ello, muchos Gobiernos se están preparando, revisando sus políticas y poniendo medidas. Aunque los resultados de estas no los veremos hasta dentro de bastante tiempo.

¿Qué medidas estamos tomando?

En 2009, el Gobierno de Canarias creó la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, cuyas funciones ostenta hoy la Viceconsejería de Medio Ambiente. La Agencia se creó con la finalidad de promover, fomentar, orientar y coordinar las políticas, iniciativas y medidas para el desarrollo sostenible y la mitigación y adaptación del cambio climático. La primera medida llevada a cabo por la Agencia fue la redacción de la Estrategia Canaria de Lucha contra el Cambio Climático.

En la actualidad, el Gobierno de Canarias ha puesto en marchael proyecto Clima-Impacto, con el que se pretende mejorar el conocimiento sobre los efectos del calentamiento global y su incidencia en la Macaronesia. Este comprende acciones de análisis, monitorización y divulgación orientadas en última instancia a sensibilizar a la población sobre las consecuencias del cambio climático.

Como consecuencia, el Gobierno de Canarias pretende incentivar la puesta en escena de nuevas acciones en la que se involucre el agente público, el sector privado, las instituciones científicas y los ciudadanos, unidos todos con un solo objetivo: reducir el impacto ambiental y frenar en la medida de lo posible el efecto pernicioso del calentamiento global.

 

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