El futuro marino, debate entre investigadores y ciudadanos en la nueva edición de los `Jueves en alta mar

 

Tertulia con comunicación en la que se podrá conocer el medio marino canario y ofrecer puntos de vista distintos a los de cualquier científico es una de las propuestas que se presentan en esta nueva edición de Las Semanas de la Ciencia e Innovación. Además el encuentro será en un lugar totalmente inesperado, el Mojo Club (Plaza de la Música, junto al Auditorio Alfredo Kraus), a las 20.00 horas.

 

 

 

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria junto a la Fundación Universitaria de Las Palmas organiza desde septiembre un ciclo de tertulias científicas denominado 'Jueves en alta mar', enmarcado dentro del programa Septenio del Gobierno de Canarias.  La cuarta de esas tertulias programadas y denominada `Paisajes del mar. SOS´, será este 17 de noviembre y vendrá a coincidir con la celebración de Las Semanas de la Ciencia e Innovación Canarias 2011.

Aprovechando esta coyuntura científica se propiciará un espacio de diálogo entre investigadores y ciudadanos, con lo que se cumple el objetivo de hacerles partícipes de forma directa de los beneficios que suponen estas investigaciones para el conjunto de la sociedad, finalidad última de la organización de las semanas llevada a cabo por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) y financiadas por el Gobierno de Canarias y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología  (FECYT) dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

En esta ocasión los maestros de ceremonia serán Antonio Fernández y Rafael Robaina, investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Desde la Universidad se pretende crear un espacio de comunicación entre los ponentes y los asistentes a las tertulias. Éstas se desarrollaran en bares y restaurantes, favoreciendo de este modo que las dudas sean resueltas, produciéndose un interesante feedback  en un ambiente cercano y distendido, donde el mar y tus inquietudes serán los protagonistas.

¿Qué pasa en el medio marino?

Antonio Fernández, director del Instituto Universitario de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria explicará qué está ocurriendo en el medio marino a través del estudio marino de sus habitantes. Fernández asegura que los lugares de residencia o de paso de ballenas y delfines, mamíferos marinos en el extremo más alto de la cadena trófica, son áreas en las que desarrollan sus actividades vitales de comunicación, alimentación y reproducción,  tal y como ha quedado reflejado en las investigaciones llevadas a cabo desde hace unos 15 años por parte de la unidad de investigación de cetáceos del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria de la ULPGC. Estas actividades se ven alteradas por causas diferentes sometidas a alteraciones por diferentes causas, muchas de ellas derivadas de la actividad humana. “El impacto de la actividad humana en el medio ambiente ya no lo cuestiona prácticamente nadie”, sitúa.

Además insiste en que “tanto en el medio terrestre como en el marino, el efecto de los cambios que se están produciendo directa o indirectamente derivadas de la actividad humana se envidencian a través de sus habitantes. En concreto los cetáceos, ballenas, delfines y marsopas constituyen unos verdaderos bioindicadores del medio marino”.

El director del Instituto Universitario de Sanidad Animal de la ULPGC,  argumenta que estos resultados han llevado a concluir que “de cada 3 cetáceos que mueren en las aguas canarias y que es investigado, 1 muere directamente por actividades humanas y 2 por causas naturales. Sin embargo dentro de estos últimos habría que valorar el papel de la contaminación como base para el desarrollo de enfermedades infecciosas, frecuentes en estos cetáceos varados en las islas Canarias”.

Las investigaciones apuntan que las colisiones con los barcos de gran velocidad, la contaminación acústica y algunas actividades pesqueras son responsables de la muerte de cetáceos cada año. “La contaminación por vertidos o el cambio climático parece que también está jugando un papel en las poblaciones de estos animales”, concluye Fernández.

La biología de las plantas terrestres

Por su parte, Rafael Robaina, director del Departamento de Biología de la ULPGC, y coordinador del grupo de Fisiología y Biotecnología vegetal marina  explicará a los presentes la importancia del conocimiento de la biología de las plantas terrestres que han vuelto a sus orígenes y habitan en el mar. “Las praderas de fanerógamas marinas juegan un importante papel ecológico en los ecosistemas costeros de todo el mundo, además de incrementar la riqueza, abundancia y biomasa de especies en comparación a substratos sin vegetación”. Son estas las plantas que generan praderas o sebadales que permiten el asentamiento y la supervivencia de otras especies marinas, la estabilización del sedimento y otros beneficios ambientales. Robaina expondrá que según algunos estudios recientes, se  revela que el 15 % de las especies de fanerógamas marinas se encuentran amenazadas, al igual que un gran número de especies asociadas a ellas. Globalmente, se estima que la pérdida de estos ecosistemas en las últimas dos décadas es del 18 % de toda el área documentada.

Estas especies forman praderas submarinas, generalmente en fondos arenosos bien iluminados, extendiéndose desde la orilla hasta los 40 metros de profundidad. En las Islas Canarias se encuentran tres especies: Cymodocea nodosa, Halophila decipiens y Zostera noltii.

El conocimiento sobre la biología de estas plantas y el uso de técnicas de biotecnología puede ayudar a recuperarlas. En la ULPGC se buscan soluciones a los problemas de conservación que afectan a la especie Cymodocea nodosa y su ecosistema, llevando a cabo estrategias de conservación ex situ que incluyen el desarrollo de una técnica de propagación con la que obtener plántulas germinadas a partir de semillas, su aclimatación y trasplante al mar. El desarrollo de esta investigación puede ser clave para llevar a cabo programas de recuperación y transplante sin tener que recurrir a las praderas naturales.

En la tesis que leyó el grupo el año pasado, se especifica que en general, se puede afirmar que uno de los mayores riesgos de los planes de restauración es la obtención del material de trasplante, ya que va a producir una perturbación en la pradera donante. Una forma de remediar este problema es la propagación vegetativa in vitro, generalmente denominada micropropagación, que permita clonar en un corto espacio de tiempo las diferentes especies de fanerógamas marinas y proporcionar suficiente material para el trasplante sin dañar las praderas naturales.  “Por el momento no se conocen estudios de micropropagación (organogénesis o embriogénesis somática) que hayan tenido éxito con fanerógamas marinas. Los estudios in vitro se limitan a la propagación clonal de explantos, como fragmentos de rizoma, o al cultivo en condiciones asépticas de plántulas germinadas in vitro”, señala.