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| Nombre | Viagra |
| Principio activo | sildenafilo |
| Dosis | 100 mg |
| Precio | € 7.13 Por comprimido |
Viagra es un medicamento utilizado para el tratamiento de la disfunción eréctil en hombres mayores de 18 años. Contiene sildenafilo, un principio activo perteneciente al grupo de los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5). Su acción consiste en favorecer el flujo sanguíneo hacia el pene cuando existe estimulación sexual, ayudando así a conseguir y mantener una erección adecuada para la actividad sexual.
Es importante saber que Viagra no provoca una erección de forma automática. El medicamento solo funciona cuando hay excitación sexual, ya que su efecto se basa en potenciar la respuesta natural del organismo. Por ello, no actúa en ausencia de estimulación.
Este tratamiento está destinado a hombres adultos con dificultades para lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para mantener relaciones sexuales. La disfunción eréctil puede presentarse de distintas maneras: algunos hombres no consiguen una erección en absoluto, otros la consiguen pero con poca rigidez, y otros la pierden antes o durante la relación sexual.
Los problemas de erección pueden estar relacionados con una circulación insuficiente en el pene, aunque también pueden verse influidos por otros factores físicos o psicológicos. En algunos casos, la disfunción eréctil puede ser un signo temprano de enfermedades como hipertensión, diabetes, colesterol alto o problemas cardiovasculares, por lo que conviene realizar una revisión médica si los síntomas persisten.
El sildenafilo ayuda a relajar los vasos sanguíneos del pene. Cuando el hombre está sexualmente excitado, esta relajación facilita la entrada de sangre en los tejidos del pene, lo que favorece una erección más firme y más fácil de mantener. Su objetivo no es crear una erección por sí mismo, sino mejorar la respuesta fisiológica normal ante la estimulación sexual.
En la mayoría de los casos, Viagra comienza a actuar entre 30 y 60 minutos después de su toma. En algunas personas puede empezar a notarse un poco antes y en otras algo más tarde. La rapidez con la que actúa puede variar según distintos factores, entre ellos la digestión, el contenido graso de la comida o el consumo de alcohol.
Las comidas abundantes o con alto contenido en grasa pueden retrasar el inicio del efecto. Por esa razón, suele recomendarse tomar el comprimido con el estómago vacío o después de una comida ligera.
El efecto de Viagra puede mantenerse hasta unas 4 horas. Esto no significa que la erección sea continua durante todo ese tiempo, sino que durante ese período el medicamento puede facilitar la respuesta eréctil si existe excitación sexual.
Las dosis disponibles pueden variar, pero de forma general suelen utilizarse presentaciones de 25 mg, 50 mg y 100 mg. En muchos casos, la dosis inicial recomendada es de 50 mg, tomada aproximadamente una hora antes de la actividad sexual.
Dependiendo de la tolerancia y de la respuesta del paciente, el profesional sanitario puede decidir ajustar la dosis. En algunos hombres puede ser suficiente una dosis más baja, mientras que en otros puede valorarse una dosis mayor si se considera apropiado.
No todos los hombres obtienen el resultado esperado desde el primer intento. En algunos casos, el medicamento puede requerir varios usos en condiciones adecuadas antes de valorar si resulta eficaz. Si después de varios intentos tomándolo correctamente no obtiene el efecto deseado, debe consultar con un profesional sanitario. Puede ser necesario ajustar la dosis o estudiar otras posibles causas de la disfunción eréctil.
Viagra no es adecuado para todos los pacientes. Antes de utilizarlo, es importante informar al profesional sanitario si padece alguna enfermedad o si toma otros medicamentos. Se debe tener especial precaución en los siguientes casos:
Nunca debe aumentarse la dosis por iniciativa propia. Cualquier cambio debe hacerse únicamente tras consultar con un profesional sanitario.
Si comienza a utilizar Viagra, es aconsejable realizar una revisión de salud dentro de los primeros meses para descartar que los problemas de erección estén relacionados con una enfermedad subyacente importante. La evaluación médica puede ayudar a detectar trastornos cardiovasculares o metabólicos que a veces aparecen primero a través de la disfunción eréctil.
Como ocurre con cualquier medicamento, Viagra puede provocar efectos adversos. Muchos de ellos son leves y transitorios. Entre los más habituales se encuentran:
Existen algunos síntomas que requieren suspender el medicamento y buscar asistencia médica urgente de inmediato:
El priapismo constituye una urgencia médica y, si no se trata a tiempo, puede causar daños permanentes en el pene.
Viagra puede interactuar con otros medicamentos, por lo que siempre debe leerse el prospecto completo antes de usarlo. También es importante evitar la compra de productos supuestamente similares en páginas poco fiables, ya que algunos productos no regulados pueden contener sustancias inseguras o dosis incorrectas.
Si está tomando otros tratamientos, especialmente para el corazón o la presión arterial, debe consultarlo antes de iniciar el uso de sildenafilo.