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Este gigante de aspas blancas medirá más de 200 metros de altura y estará instalado en Arinaga, Gran Canaria, en 2016. 

 
El Sureste de Gran Canaria y su puerto de Arinaga brillarán en el mapa mundial de la energía eólica con la instalación, a lo largo del primer semestre de 2016, del aerogenerador de tecnología off-shore más grande del planeta: de 8 Megavatios de potencia –capaz de producir la electricidad que consumen más de 5.000 hogares - y hasta 205 metros de altura desde la base hasta la punta de la pala en el momento en el que se aleja más del suelo. Las aspas son tan grandes que se transportan partidas y se ensamblan en el lugar.
 
La empresa pública Megaturbinas de Arinaga acaba de firmar el convenio con la multinacional española Gamesa para reutilizar el punto del puerto del Sureste reservado para proyectos de I+D+i en el que ha probado y certificado su aerogenerador marino de 5 Mw. El plan de acción pasa por desembarcar las piezas del molino de 8 Mw a finales de 2015 y proceder a su montaje en el próximo año para iniciar los ensayos y la certificación en el segundo trimestre. Antes de que se acabe 2015 se llevaría a cabo el desmantelamiento de la cimentación actual y la construcción de otra específica para la nueva máquina.
 
Los parques eólicos construidos en tierra suponen una fuente de energía cada vez más barata, competitiva o incluso más barata en muchas regiones que otras fuentes de energía convencionales. Pequeñas instalaciones eólicas pueden, por ejemplo, proporcionar electricidad en regiones remotas y aisladas que no tienen acceso a la red eléctrica, al igual que hace la energía solar fotovoltaica. 
 
Las compañías eléctricas distribuidoras adquieren cada vez en mayor medida el exceso de electricidad producido por pequeñas instalaciones eólicas domésticas. El auge de la energía eólica ha provocado también la planificación y construcción de parques eólicos marinos, situados cerca de las costas. La energía del viento es más estable y fuerte en el mar que en tierra, y los parques eólicos marinos tienen un impacto visual menor, pero los costes de construcción y mantenimiento de estos parques son considerablemente mayores.
 

Instalación del aerogenerador de 5 mw de Gamesa, en 2013. Créditos: Arcadio Suárez

 

A finales de 2014, la capacidad mundial instalada de energía eólica ascendía a 370 gigavatios, generando alrededor del 5% del consumo de electricidad mundial. Dinamarca genera más de un 25% de su electricidad mediante energía eólica, y más de 80 países en todo el mundo la utilizan de forma creciente para proporcionar energía eléctrica en sus redes de distribución, aumentando su capacidad anualmente con tasas por encima del 20%. En España, la energía eólica produjo un 21,1% del consumo eléctrico en 2013, convirtiéndose en la tecnología con mayor contribución a la cobertura de la demanda, por encima incluso de la energía nuclear.
 

Energía abundante, renovable y limpia
 
La energía eólica es un recurso abundante, renovable, limpio y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar fuentes de energía a base de combustibles fósiles, lo que la convierte en un tipo de energía verde. El impacto ambiental de este tipo de energía es además, generalmente, menos problemático que el de otras fuentes de energía.
 
La energía del viento es bastante estable y predecible a escala anual, aunque presenta significativas variaciones a escalas de tiempo menores. Al incrementarse la proporción de energía eólica producida en una determinada región o país, se hace imprescindible establecer una serie de mejoras en la red eléctrica local.
 
 
Fuente: Canarias7
 
 
 
 

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