Ciencia para periodistas y periodismo para científicos

 

Un total de  25 periodistas y científicos se reunieron el pasado lunes en la sede del ITC de la capital grancanaria para verse las caras en el taller `Ciencia y Periodismo: la intersección de los conjuntos´.

 

Este taller se enmarca en las Semanas de la Ciencia y la Innovación, organizadas por el Gobierno de Canarias a través de la  Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, con la colaboración del ITC y financiado por la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT).

Si algo tenían en común periodistas y científicos antes de empezar el  encuentro es que en Canarias existen grandes centros de investigación a nivel nacional e internacional, y que no se potencian como deberían, de ahí que el taller pretendiera ser un punto de encuentro entre ellos con el objetivo de dar el primer paso en tender un puente entre ambos mundos.

Con la presentación de Nicolás Díaz Chico, conocido investigador canario del Cáncer y recién nombrado consejero delegado del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), la aportación de Gonzalo Piernavieja, director de la División de I+D del ITC, la invitación a subir a la mesa de apertura a Catalina Ruiz, vicerrectora de investigación de la Universidad de La Laguna que venía como participante y la intervención de Sofía Menéndez, periodista de investigación y que junto a Marta Cantero y Pedro Unamunzaga coordinan las jornadas,  se dio comienzo a la primera parte del taller.

 

Ignacio Fernández Bayo, responsable del Master de Comunicación Científica de la Universidad Carlos III y director de 'Divulga' (primera empresa nacional centrada en la generación de contenidos de comunicación científica), fue el primero en participar, explicando a grosso modo qué es un periodista y qué no debe ser.  Resaltó entre otras cosas que a veces “lo que es importante para el científico, no es importante para el lector”.

Fernández Bayo apostó porque todo periodista que quiera dedicarse al mundo científico pierda el miedo, “no es imprescindible la formación, eso lo va dando la experiencia”, insistió en la necesidad de tener “mucha curiosidad, capacidad de escribir y expresarse bien, siendo conscientes de los objetivos y el mensaje que se quiere transmitir”, señaló que es muy importante hacerse con una agenda de contactos y sobre todo “contrastar” siempre las informaciones.

Por su parte, Malén Ruiz de Elvira, especialista en periodismo científico y ex responsable del suplemento de ciencia Futuro del diario El País, explicó cómo solía hacer su trabajo, y defendió por encima de todo la honestidad, “solo se debe contar aquello que se pueda contar, lo que esté justificado contar”.

A lo largo de su disertación insistió en la rigurosidad de la información, en la selección necesaria dada la gran cantidad de información científica que se genera y que puede llegarnos a una redacción, incluso bromeó con la NASA diciendo que ésta no tiene un gabinete de comunicación, sino que es un gabinete con un departamento.

Malén Ruiz destacó que los científicos son personas que generan una gran confianza en la sociedad y por tanto tienen también una gran responsabilidad, de ahí que opine necesario “tender un puente, un puente en el que la ciencia avance la mitad y los periodistas la otra mitad”.

Ambos ponentes estuvieron de acuerdo en que el empleo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la superación de las barreras de tiempo y espacio debido al empleo de las mismas han ocasionado un cambio importante en la difusión de la información en general, y en concreto en el mundo científico, exige todo un planteamiento nuevo que no puede dejar fuera la confiabilidad de las fuentes que las propalan y la necesidad de contar con información confiable, pertinente y segura.

Es necesario que todos los participantes y actores de los procesos de divulgación, académicos, empresarios y funcionarios del gobierno, trabajen conjuntamente para aportar soluciones integrales. Por lo tanto, se expresó la idea de promover la cooperación entre periodistas científicos, entre las asociaciones, la comunidad científica, las instituciones tanto del sector público como el privado, facilitando el acceso a la información.

Debate en el que no faltó la crisis de El Hierro

Tras las ponencias se pospuso el receso previsto hasta el final de la jornada, debido al calor y  pasión generados por el debate, en el que la participación fue bastante alta.

Entre los argumentos que se presentaron destacan  que a  los científicos  les  cuesta confiar en los periodistas porque consideran que a veces tienen escasa formación y tratan de forma errónea una información que exige rigor y precisión, a los periodistas les cuesta tratar con los científicos porque se muestran inaccesibles y temen que  se trivialice sus trabajos,  a los periodistas les molesta que el científico no haga un esfuerzo por trasladar su trabajo a algo comprensible… Y así hasta casi hora y media  en la que aparecieron demandas cómo “qué difícil es divulgar, qué pocas oportunidades tenemos, qué mal está el sistema, cómo se depende de los medios de comunicación en el que se trabaja, qué  líos se montan a veces entre científicos como el caso de El Hierro”…  algunos asintieron la opinión vertida por Nicolás Díaz-Chico, quien entendió que lo sucedido con el volcán y la isla ha servido para desprestigiar un poco a ambas profesiones etc…

El tema de El Hierro ocupó bastante tiempo ya que así estaba previsto en el programa con la idea de analizar la cobertura informativa del fenómeno y dar paso a la segunda jornada del día siguiente, el día 22, en que además de la ponencia de Gonzalo Piernavieja, director de la División de I+D del ITC, se visitará las instalaciones del Instituto en Pozo Izquierdo y sobre las 11.30 retomar el diagnóstico de las dificultades que encuentran periodistas e investigadores para difundir la información y plasmar propuestas para impulsar la investigación científica en Canarias.

Tras la experiencia, vivida en esta primera jornada, los científicos consideran que es importante que los periodistas se introduzcan en la ciencia, de manera que puedan comunicar de forma veraz y eficiente la información científica. Mientras los periodistas se muestran satisfechos con la experiencia ya que ha sido una oportunidad de expresar dudas, de compartir problemas comunes y sobre todo comprender que este es un primer paso, pero que es necesario continuar realizando encuentros como este que acercan la realidad de ambos mundos. “Ha sido una gran oportunidad para conocernos y poner en marcha colaboraciones futuras”, señalaba una periodista.  No cabe duda que periodistas y científicos pueden contribuir a elevar la cultura científica de la población y transmitir una buena información en una sociedad democrática que cada vez demanda más saber dónde invierte su dinero, dado que la mayoría de las investigaciones se sufragan con gastos públicos.