La ACIISI organiza un taller sobre las amenazas y beneficios de las redes sociales

redsoc.jpgEn esta iniciativa se abordarán las influencias, y consecuencias, y qué hacer frente a la imparable penetración de las redes sociales en la familia.

 

El Gobierno de Canarias, a través de la Agencia Canaria de investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) y en el marco de las Semanas de la Ciencia y la Innovación en Canarias 2010, ha organizado un taller de formación sobre redes sociales destinado, principalmente, a padres y madres. El taller ‘Amenazas y beneficios de las redes sociales’ tendrá lugar hoy, viernes 19, en la Casa de la Cultura del Cruce de Arinaga, en Gran Canaria, a partir de las 17:30 hasta las 20:30 horas.

 

Preocupados por el progreso innegable de las redes sociales, el Ejecutivo canario ha organizado esta actividad, que se presenta como uno de los pilares más importantes dentro del avance que suponen las redes sociales: control y conocimiento.

 

El taller, que impartirán la abogada Vanesa Jorge, especialista en comunicación, y la psicóloga forense, Ivana Pérez, hoy viernes, en la casa de la Cultura del cruce de Arinaga, en Agüimes, a partir de las 17.30 horas a las 20.30, incidirá en cuestiones como qué son las redes sociales, qué deben saber los padres y las madres sobre de estas nuevas vías de comunicación y relación, para qué sirven, sin son peligrosas, qué hacen los hijos cuando se conectan a Internet y si se puede participar en las redes sociales con seguridad.

 

La noticia recientemente publicada de que un menor de Gran Canaria colocó en una de estas redes sociales la foto de una menor en ropa interior y la condena que han sufrido sus padres al tener que pagar 5.000 euros, siendo la primera sentencia que marcará jurisprudencia, será uno de los principales temas que abordará Vanesa Jorge. Tomando como base este ejemplo, la abogada recordará a los padres y madres presentes en el taller no sólo cómo afrontar situaciones que afecten a sus hijos, cuáles son los recursos legales de los que pueden disponer en su defensa, sino también la responsabilidad que como padres tienen sobre los comportamientos de sus hijos “hay que saber que todos los atentados contra el honor, la imagen, la identidad etc. de una persona, son delitos tipificados en el Código Penal, y si bien es cierto que los menores no pueden ir a la cárcel, existen multas y castigos de realizar trabajos sociales, además de que si se demuestra un comportamiento reiterado puede ser recluido en un centro de menores”, matiza Jorge.

 

Ambas ponentes abordarán los principales riesgos relacionados con el uso de las nuevas tecnologías, no sólo de las redes sociales, dado que los móviles tienen cada vez más empleabilidad y utilidades. Se facilitarán recomendaciones básicas para conseguir un uso seguro y responsable por parte de los más jóvenes. Los asistentes recibirán información y material necesario para la puesta en marcha de los conocimientos en sus respectivos domicilios, “tres horas no dan para mucho, pero les daremos información de sitios que pueden consultar, de páginas y bibliografías útiles”, confirmó la abogada.

 

Formación, control, límites, normas, negociación…

 

Según apunta Ivana Pérez, psicóloga forense y especialista en menores, el objetivo es desarrollar en el seno de las familias una formación afectiva que les ayude a relacionarse a la hora de abordar y afrontar diferentes situaciones y conflictos que puedan surgir. La idea final es que padres y madres deben convertirse en parte fundamental e insustituible en la educación de sus hijos, sin dejar de lado la importancia de los propios educadores y orientadores profesionales. Pérez coincide con Vanesa Jorge en que este taller es muy corto “lo ideal sería dar un taller de varios días y organizar sesiones prácticas para que no quede todo en la teoría que les vamos a dar, que de por sí es básica, puesto que pondremos a su disposición nociones de conceptos y consejos que consideramos necesarios, pero 3 horas no dan para más”.

 

La psicóloga apunta las consecuencias nefastas que puede ocasionar a las víctimas, la adicción silenciosa que puede ir afectando a los menores sin que nos demos cuenta, el deterioro que puede causar en nuestro hijos e hijas el mal uso de unas tecnologías que a priori suponen una serie de ventajas para todos.

 

Algunos consejos

 

Es importante tener en cuenta algunos de los consejos que se van a dar en el taller, por ejemplo, que no den a conocer datos sobre sí mismos, sus familiares y amigos. El nombre completo, número de Seguro Social, domicilio, número de teléfono e información financiera familiar -como por ejemplo los números de las cuentas bancarias o de tarjeta de crédito- es información privada y debe seguir siéndolo.

 

Para con los hijos e hijas, mantener siempre un diálogo abierto, darles confianza pero sin bajar la guardia, hablarles sobre las prácticas de intimidación, alentarles a conversar cuando se sientan amenazados, situar los ordenadores en sitios bien visibles y lugares de paso en la casa, no en sus habitaciones; usar las funciones de privacidad para limitar el acceso al sitio Web de los menores y para restringir la colocación de información, explicarles que todo lo que se coloque en la red se quedará ahí para siempre; decirles que las palabras que escriben y las imágenes que colocan en línea pueden tener consecuencias reales. Sus actividades en línea pueden provocar el malestar de la víctima de una intimidación, pueden desprestigiar al autor de un mensaje privado – y en algunas ocasiones pueden causar el castigo de las autoridades.

 

No son menos importantes leer las políticas de privacidad de los sitios, se debe detallar claramente su derecho como padre o madre de revisar y eliminar el perfil de su hijo menor de 13 años; navegue por Internet con ellos para ayudarlos a desarrollar hábitos seguros; visite los mismos sitios que sus hijos, inscríbase – y use – los lugares de redes sociales que visitan. Infórmeles que usted también anda por ahí y enséñeles cómo comportarse cuando se socializan en línea y vigile el tiempo de conexión del menor para evitar que desatienda otras actividades.