Donald Kurtz asegura que los seres humanos también podemos “ver” con el sonido

donald_kurtsz.jpgSegún el profesor, se podrá escuchar los sonidos reales de las estrellas (transportados a frecuencias audibles), e incluso oír composiciones musicales donde cada miembro de la orquesta será una verdadera estrella 

 

El Museo de la Ciencia y el Cosmos, del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife, participa en las Semanas de la Ciencia y la Innovación en Canarias 2010, organizadas a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, con el objetivo de difundir las iniciativas que se desarrollan en las Islas relacionadas con la actividad científica e innovadora. Estas semanas se realizan en todo el Estado con la coordinación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia e Innovación. (FECYT)

 

Con esta charla multimedia sabremos de los últimos descubrimientos que se han realizado a partir de sonidos y vibraciones estelares, incluyendo estrellas que son diamantes gigantes del tamaño de la Tierra y una clase muy peculiar de estrellas que fue descubierta por el propio profesor Kurtz. Incluso se podrá entender cómo los sonidos estelares se han utilizado para descubrir un nuevo planeta que sobrevivió a la etapa de "gigante roja" de su estrella, el escenario que le espera a la Tierra en el futuro, cuando dentro de 5.000 millones años el Sol absorba a Mercurio y a Venus. Kurz terminará su charla hablando de la revolucionaria misión espacial Kepler, que ya está encontrando planetas del tamaño de la Tierra y escuchando “el ritmo de las estrellas”.

 

A lo largo de la historia ha habido innumerables teorías acerca del sonido de las estrellas, de hecho los creyentes en extraterrestres siempre han afirmado que el firmamento produce “sonidos celestiales” pero ahora hay una respuesta observacional a todas esas teorías vertidas: la Astrosismología, la auténtica música de las esferas. Los seres humanos también podemos “ver” con el sonido, según afirmó el profesor Donald Kurtz, de la Universidad Central de Lancashire (Reino Unido), invitado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) a la XXII Canary Islands Winter School of Astrohysics, dedicada en esta edición a la Astrosismología, analizará en una charla multimedia, en el Museo de la Ciencia y el Cosmos, la relación de la música con los sonidos estelares.

 

Los antiguos griegos pensaban que los planetas y las estrellas estaban engarzados en esferas de cristal que sonaban a medida que giraban por los cielos, produciendo lo que los antiguos llamaban “música de las esferas”. Sin embargo, según el astrónomo Donald Kurtz, esta teoría “no es totalmente errónea”, ya que si es cierto, no hay esferas de cristal, los científicos descubrieron, en la década de 1970, “que el Sol y las estrellas realmente cantan”, asegura.

 

Las estrellas, que en sí mismas son esféricas, pueden producir notas a través de sus vibraciones, como los instrumentos musicales, y aunque el ser humano no puede oír directamente esos sonidos, los astrónomos pueden detectarlos por medio de la astrosismología, observado debajo de la superficie de las estrellas, a sus núcleos.

 

“Podemos ver dentro del Sol tan claramente como podemos ver un feto en su matriz, utilizando ultrasonidos”, comentó Kurtz en una charla anterior en la Universidad de Sheffield, Reino Unido.

 

Las estrellas producen silbidos fantasmales, tamborileos, zumbidos, o ruidos tronantes, dijo Kurtz, aunque sus frecuencias (o velocidades de vibración) deben ser aumentadas artificialmente para que lleguen a estar dentro de un rango audible para los seres humanos. “En el caso de instrumentos tales como el corno, la causa de las vibraciones es el músico que sopla mientras hace vibrar a sus labios en una frecuencia que iguala las vibraciones naturales del corno. En el caso de la estrella, las vibraciones comienzan por cambios en el pasaje de energía desde el infierno nuclear en el corazón de la estrella en su camino hacia la superficie, y en su escape hacia el espacio”.

 

Kurtz afirma que el conocimiento de los sonidos es muy importante para poder comprender la formación del sistema solar y la tierra, utilizando la astrosismología, “podemos monitorear las regiones peligrosamente activas del lado lejano del Sol. Estas zonas tormentosas pueden generar, más tarde, estallidos que creen tormentas geomagnéticas en la Tierra, provocando fallos en la energía eléctrica e interferencias radiales”.

 

Breve biografía

 

Donald Wayne Kurtz nació en San Diego (California, Estados Unidos) en 1948. Se doctoró en Astronomía por la Universidad de Texas (Austin) en 1976, antes de trasladarse a la Universidad de Ciudad del Cabo, donde llegó a ser catedrático de Astronomía. Tras 25 años en Sudáfrica, se trasladó a la Universidad Central de Lancashire, en el Reino Unido, donde imparte sus clases actualmente. Este astrónomo, muy conocido por su investigación en el campo de la Astrosismología, una rama de la Astrofísica que estudia el interior de las estrellas, descubrió un nuevo tipo de estrellas pulsantes muy magnéticas, llamadas “estrellas Ap que oscilan muy rápidamente”. Al frente de numerosos proyectos astronómicos, fue presidente de la Comisión de Estrellas Variables de la Unión Astronómica Internacional. Ha pasado más de 1.500 noches en telescopios y ha observado con algunos de los mayores telescopios del mundo. Ha publicado más de 330 artículos especializados y es coautor del libro Asteroseismology.